• The Best of Santiago

Chile de Norte a Sur

Fotos gentileza de Chile Travel


NORTE Y DESIERTO DE ATACAMA

Lejos de ser inerte, el desierto de Atacama es una zona abundante en energía, gracias a sus acogedoras culturas ancestrales y a los oasis que son fuente de vida en el desierto más árido del mundo.


Iquique

Iquique

Para quienes saben disfrutar de la vida y el ocio, Iquique les robará el corazón. Inserta a orillas del océano Pacífico, entre palmeras y altos edificios, esta ciudad costera ofrece un sinnúmero de actividades.


Pasar el día frente al mar, tomar el sol sobre una reposadera, descubrir el fondo marino buceando o subirse a una moto acuática para surcar las olas; en sus playas todo es posible. La vida nocturna también se vive intensamente en sus bohemios locales donde la mezcla cultural es una constante.


En su Zona Franca, centro de intercambio comercial con países del Mercosur y Asia Pacífico, se pueden encontrar desde productos electrónicos hasta finos perfumes.


En cuanto a la gastronomía local, sus restaurantes con vista al mar son un verdadero deleite, así como su tradicional mango sour: cóctel a base del cremoso fruto tropical, es uno de los tesoros de la ciudad junto a las guayabas, pomelos y limones que se cultivan en sus oasis.


San Pedro de Atacama

San Pedro de Atacama

Culturas ancestrales y viajeros de todo el mundo se mezclan en este antiguo pueblo con calles de tierra y casas de adobe. Tierra de etnias indígenas, San Pedro de Atacama es el punto de partida hacia un viaje inolvidable; lugar de infinita belleza donde se pueden admirar las postales más impresionantes del planeta.


En el Pueblo de Artesanos se pueden recorrer los talleres y descubrir cómo se mantienen vivas las tradiciones de la región. Interesantes tours permiten explorar los múltiples atractivos de la zona: géiseres activos, lagunas de intensos colores y deslumbrantes salares. Para los más aventureros, también es posible recorrer el desierto en bicicleta, deslizarse por las dunas en sandboard o disfrutar de una vista privilegiada en globo aerostático.


Para redondear una jornada llena de sensaciones, nada como dejarse seducir por las propuestas gastronómicas locales e internacionales de sus restaurantes y gozar de los masajes y baños termales de los centros de recreación. Al caer la noche, el cielo abre paso a un sinfín de estrellas brillando sobre el desierto más árido del mundo.


CENTRO Y VALPARAÍSO

Valparaíso

Sofisticación del globalizado siglo XXI junto a las más arraigadas tradiciones locales conviven en la zona central de Chile. Los cerros de la ciudad puerto de Valparaíso brindan una experiencia intensa en colores y sabores mientras que las playas de Viña del Mar o de Reñaca invitan a probar las refrescantes aguas del océano Pacífico.


Valle del Elqui

Valle del Elqui

Para los amantes de la naturaleza y los que buscan una experiencia de descanso diferente, nada como aventurarse en el Valle del Elqui.


Allí se pueden recorrer sus cerros plantados con viñedos y visitar los pequeños pueblos aledaños, pioneros del agroturismo. Vicuña, ciudad natal de la poetisa y Premio Nobel de Literatura Gabriela Mistral, ofrece comida típica en sus pintorescos restaurantes.


Para poner a prueba los sentidos, nada como una visita a las plantas elaboradoras de pisco, donde se puede conocer todo el proceso de fabricación de este destilado de uva, hacer degustaciones y compras. Para los amantes del deporte y la aventura, el valle tiene rutas de trekking, cabalgatas, senderos para paseos en bicicleta y excursiones en jeep.


A esta zona de Chile también se le atribuyen energías sanadoras, por lo cual es el lugar idóneo para probar terapias alternativas como reiki, meditación y masajes que el valle reserva para sus visitantes.


Para completar este viaje, una vez caída la noche, se pueden admirar las maravillosas vistas de los astros en Valle del Elqui: el primer Santuario Internacional de Cielos Oscuros del Mundo.


Valparaíso

Valparaíso

Bohemia y colorida, Valparaíso invita a descubrir siempre un nuevo decorado urbano, una interesante galería de arte o un rincón gastronómico, entre sus laberínticos cerros que han sido inspiración de poetas y escritores.


De singular arquitectura, la Ciudad Patrimonio de la Humanidad invita a recorrer a pie sus estrechas calles, infinitas escaleras, históricos ascensores y múltiples miradores. Sus carnavales y el espectacular show de fuegos artificiales de fin de año llenan de alegría. Su puerto y caletas son un fiel retrato de la idiosincrasia chilena, mientras que el mercado de productos del mar recién extraídos y la extrovertida labia de los pescadores no dejan de sorprender.


La joya del Pacífico, como también es conocida la ciudad, es sede del Poder Legislativo de la nación y casa de la Armada de Chile.


Viña del Mar

Viña del Mar

Relajo y buen gusto definen a la llamada “Ciudad Jardín”. Su amplia costanera posee innovadores espacios para el deporte al aire libre, la recreación y la gastronomía de alto nivel. Sus balnearios de gran atractivo turístico como Reñaca, Concón y Las Salinas, invitan a disfrutar del sol, nadar en sus aguas o contemplar un multicolor atardecer.


Los numerosos castillos y antiguas mansiones de acaudaladas familias que adornan la ciudad, están hoy convertidos en elegantes museos o centros de diversión. Entre ellos, el glamoroso Casino Municipal es un imperdible nocturno.


Su ícono, el Festival de la Canción de Viña del Mar, que se realiza todos los años en el mes de febrero, es panorama obligado para los amantes de la música.


Pichilemu

Pichilemu

Paraíso del surf en el fin del mundo, con olas de casi nueve metros de altura y adrenalínicos tubos de agua que son una delicia para deportistas de todo el mundo.


Playas como Punta de Lobos e Infiernillo se convierten año a año en sede de campeonatos internacionales de surf. En sus singulares roqueríos y acantilados, el oleaje rompe con fuerza salpicando de agua salada a los enamorados que frecuentan los innumerables miradores que esconde la ciudad.


Aquí se practica windsurf, kitesurf o vela y, durante los meses de invierno, se puede practicar la pesca con mosca a orillas del mar. Panoramas que se pueden matizar con paseos en góndolas tiradas por caballos o recorridos a pie por las ferias artesanales que colorean las calles de Pichilemu.


El barrio cívico se caracteriza por su hermosa arquitectura colonial y el Parque Ross invita a descubrir sus senderos de palmeras, piletas de agua y juegos de luces que engalanan a este monumento nacional.


Zapallar

Tranquilidad en medio de un paisaje de impresionante belleza, claras arenas que se mezclan con grandes roqueríos y una caleta de pescadores que se mantiene activa.

Este exclusivo balneario deslumbra con sus grandes casonas de variados diseños, la mayoría de estilo italiano. Hermosos jardines y bosques siempre verdes, junto a una imponente iglesia construida en piedra, dan un sello único a este destino ideal para familias.


Isla Robinson Crusoe

Isla Robinson Crusoe

Isla de piratas y tesoros, recorrerla es transportarse al mundo de fantasías del escritor Daniel Defoe, donde el indio Viernes guiará al visitante por sus altos acantilados costeros, frondosa vegetación endémica y asombrosos monstruos marinos representados por las codiciadas langostas del archipiélago de Juan Fernández.


Conocida también como Isla Desierta, por abrazar al Pacífico en la más absoluta soledad, Robinson Crusoe es el lugar ideal para perderse del mundo y disfrutar de un nuevo nivel de conexión con la naturaleza.


Buceo con lobos marinos, kayak, pesca, vela y trekking son algunas de las principales actividades que ofrece la isla. En materia de gastronomía, se pueden saborear típicos platos de productos marinos arriba de una “chalupa”, bote que está equipado con una cocinilla a bordo.


ISLA DE PASCUA / RAPA NUI

No hay otro lugar habitado en el mundo que esté tan aislado en el mar como la polinesia chilena. Así de única es la Isla de Pascua. Y es esa misma condición la que le otorga su autenticidad y un aura de fascinante misterio. ¡Ya es hora de venir a descubrir sus secretos!


Anakena

Anakena

Playa de aguas cálidas, tranquilas y color turquesa, arenas coralinas blancas y palmeras, Anakena posee dos ahus y sus respectivos moáis.


Además de ser un paisaje imperdible, esta es la única playa de la isla oficialmente apta para el baño. Los quioscos cercanos al mar ofrecen empanadas de atún y el tradicional po’e, budín dulce preparado con zapallo y harina.


Hanga Roa

Hoteles, restaurantes, bares y discotecas se encuentran en Hanga Roa, núcleo de vida de la Isla de Pascua. Locales gastronómicos o tiendas de artesanías se esconden entre sus callecitas.

En su caleta se pueden encontrar escuelas de buceo, cafés y heladerías con vista al mar. Contemplando el atardecer desde sus terrazas, a veces, con un poco de suerte, se puede ver alguna curiosa tortuga marina en busca de alimento en la superficie.


Rano Kau

El Rano Kau posee el mayor cráter volcánico de la Isla de Pascua. La espectacular erupción de este volcán, hace dos y medio millones de años, fue una de las tres que dio vida a esta mágica isla ubicada en medio del océano Pacífico.


Con más de un kilómetro de diámetro, este impresionante cráter alberga una gran laguna de agua dulce. En el extremo oeste del volcán se puede visitar la aldea ceremonial Orongo.


Orongo

Compuesta por 53 casas construidas con piedras planas, esta aldea ceremonial oculta rocas con petroglifos que simbolizan la fertilidad: el hombre pájaro Tangata Manu y el Make Make, la gran divinidad para la cultura Rapa Nui.


Para llegar a ella, el paso obligado es el cráter del volcán Rano Kau, cuya forma recortada sobre el mar es simplemente sobrecogedora. De boca de los propios isleños se pueden escuchar las leyendas sobre sus fuertes guerreros y recorrer a caballo sus mágicas tierras.


Rano Raraku

Rano Raraku

Aquí viven los mudos espectadores del pasado de Rapa Nui: los mundialmente conocidos moáis; gigantes esculturas talladas en ceniza compacta. En toda la isla existen más de 1.000 ejemplares, 400 de ellos se encuentran en las canteras del volcán Rano Raraku.


Para muchos, éste es el sitio más místico de Isla de Pascua. Desde ahí, hay una vista panorámica del Ahu Tongariki, el más grande de los centros ceremoniales en la isla, con al menos 15 moáis erguidos.

SUR, LAGOS Y VOLCANES

La lluvia cae limpiando los cielos que luego vuelven al azul intenso. Huele a bosque y a tierra húmeda. La gente es cálida y acogedora. El sur de Chile deslumbra con su belleza escénica única y la herencia cultural de sus pueblos originarios.


Termas de Chillán

Mezcla de ocio y deportes extremos. Este lugar de fantasía se asemeja al mundo de Narnia. Rodeado de bosques teñidos de blanco, acogedoras cabañas de madera y tibias piscinas de aguas termales, es ideal para desconectarse de la realidad.


Aquí se puede disfrutar de los beneficios curativos de los masajes con aceite de emú, recorrer los bellos senderos naturales que invitan a conocer los encantos de la montaña o saborear una taza de chocolate caliente admirando la tranquila vista sobre los valles y lagunas.


Pucón y Villarrica

Destino ideal para los sibaritas y amantes del aire libre, mezcla perfecta entre buena mesa y paisajes escénicos. Cosmopolitas platos que rescatan lo mejor de la cocina autóctona mapuche junto al dulzor de los dulces alemanes cautivarán a sus visitantes.


Puerto Varas

Puerto Varas

Llamada Ciudad de las Rosas, con su inconfundible y tradicional arquitectura germana y sus modernos barrios residenciales con cuidados jardines, Puerto Varas cuenta con exquisita gastronomía, un casino con animada vida nocturna y una diversa oferta cultural. En los meses de invierno, sus habitantes salen a festejar durante el tradicional e imperdible “Festival de la Lluvia”.


Chiloé

Chiloé

Tierra de mitos, leyendas, tradiciones y una gastronomía incomparable. Conocer Chiloé es adentrarse en un mundo mágico de sorprendente riqueza cultural y natural.


Desde sus pintorescos palafitos, coloridas casas construidas sobre el agua, hasta la agradable compañía de los chilotes, habitantes cuyas tradiciones asombran y otorgan un carácter único a este archipiélago. Dieciseis de sus coloridas iglesias de madera fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El tradicional curanto, preparación de mariscos y otros ingredientes típicos cocinados en un hoyo con piedras calientes, es un imperdible.

PATAGONIA

Exótica, extensa, de belleza infinita y salvaje. Así describieron la Patagonia los exploradores que llegaron hace casi 500 años y así se mantiene hasta el día de hoy. Paraíso de montañas, fiordos, glaciares, bosques y estepas, esta naturaleza inalterada aguarda a ser descubierta.


Carretera Austral

Carretera Austral

Con más de 1.000 kilómetros de belleza natural, esta ruta escénica de la Patagonia es única en el mundo. La Carretera Austral enamora a todos los que la visitan en automóvil o bicicleta, con paisajes prístinos y un aire que solo respiran los afortunados que conocen esta ruta.


Esta travesía puede combinarse con la visita a los glaciares que adornan uno de los últimos rincones del mundo. El pueblo de Caleta Tortel sorprende con sus pasarelas de ciprés, un paisaje inédito.


Para los que buscan tranquilidad, un día de pesca en el río Baker resulta ideal para sentir el contacto con la naturaleza y dejarse cautivar por las maravillas que atesora el sur de Chile.


Torres del Paine

Torres del Paine

Entre aguas turquesas, glaciares y alucinantes cuernos de granito, los visitantes se sentirán pequeños en este inmenso e imponente parque nacional. Durante el verano, Torres del Paine goza de 17 horas de luz al día. Y, al amanecer, se puede ver como los cuernos del macizo Torres del Paine se tiñen de morado y rojo. Al navegar por el lago Grey, se puede admirar el glaciar del mismo nombre o remar en kayak entre enormes témpanos de colores azulados y blancos.


Los grandiosos cóndores saludan desde el fresco aire que se comienza a respirar una vez cerca de este mágico lugar. A lo largo del recorrido se pueden observar zorros, huemules y guanacos o esperar pacientemente a que el impresionante puma haga su flamante aparición.


Tierra del Fuego

Bautizada por Hernando de Magallanes en honor a las fogatas de los indígenas selk’nam, Tierra del Fuego es uno de los destinos más extremos de Chile. Por sus empinadas laderas corren libres guanacos y caballos salvajes, y, a su vez, solitarios cóndores planean sobre la cordillera de Darwin.


Existen cruceros que viajan a Puerto Williams y Cabo de Hornos, internándose en los canales y fiordos fueguinos. Aquí la cámara fotográfica resulta indispensable para inmortalizar los espectaculares parajes y témpanos de hielo. Uno de los mayores desafíos de este destino es el circuito Dientes de Navarino, el trekking más austral del mundo.


www.chile.travel

  • Instagram
  • Facebook

©2020 The Best of Santiago. Diseñado por Bagual